#Mallorca
El corazón del pueblo está a un corto paseo, por lo que puedes hacer tus compras básicas en el supermercado, probar un sabroso pastel de la conocida panadería o salir a cenar alguna noche. Pero lo mejor de todo es que la casa está situada en el límite entre el final del pueblo y la montaña, lo que hace que sea muy tranquilo y se pueda dar un agradable paseo por los senderos que suben a la montaña. A cinco minutos en coche tienes el precioso pueblo de Inca, donde los servicios son mucho mejores para ir de compras, degustar nuestra comida tradicional en sus míticos cellers o pasear cada jueves por la mañana por su mercado tradicional. La playa más cercana es la del Puerto de Alcúdia, a 31,4 km, con una larga extensión de arena blanca y aguas cristalinas.